Después de haber definido los fundamentos de la educación respetuosa en un artículo anterior, en esta nueva entrada detallamos cómo la implementamos en el Cargol.

Al inicio de este nuevo curso escolar, todo el equipo educativo de nuestro centro ha iniciado una formación específica en Educación Respetuosa a través de la formadora Gemma de @volacreaviu_gemma, reafirmando así nuestro compromiso con la formación continua y la mejora constante de nuestra práctica pedagógica.

La Educación Respetuosa es un enfoque que sitúa en el centro las necesidades emocionales, físicas y psicológicas de los niños, basándose en el respeto mutuo, la empatía y los límites positivos. Esta mirada educativa parte de la idea de que los niños son seres competentes, con una gran capacidad de aprender y expresarse, y que merecen ser escuchados y acompañados desde el respeto y el cariño.

¿Cómo lo aplicamos en el día a día?

En nuestras aulas, la educación respetuosa se traduce en:

  • Crear un entorno seguro y acogedor, donde los niños se sientan queridos y valorados.
  • Acompañar las emociones sin juzgar, poniendo palabras a lo que sienten y ayudándoles a comprenderse mejor.
  • Poner límites claros pero amorosos, fomentando la autorregulación y la responsabilidad.
  • Ofrecer espacios y materiales que respeten sus ritmos, intereses y procesos de aprendizaje.
  • Fomentar la autonomía y la toma de decisiones adecuadas a cada etapa del desarrollo.

Una mirada compartida con las familias

Creemos que esta mirada respetuosa debe traspasar las puertas de la escuela y llegar también a los hogares. Por eso, compartiremos con las familias recursos, reflexiones y estrategias para que puedan continuar este acompañamiento respetuoso en casa.

Entre las bases que pueden aplicar las familias destacamos:

  • Escuchar y validar las emociones de los niños.
  • Evitar los castigos y los premios como herramienta de control.
  • Promover una comunicación afectiva y asertiva.
  • Acompañar los límites desde el respeto y la coherencia.

Con esta formación, seguimos construyendo una comunidad educativa basada en el respeto, la confianza y el amor hacia los niños, creando así una base sólida para su bienestar y desarrollo integral.