panera de los tesoros

PANERA DE LOS TESOROS.

Hoy os traemos una propuesta que nosotros utilizamos mucho en las aulas de los más pequeños y que seguro que conocéis o habéis visto más de una vez en nuestras aulas.

La panera de los tesoros es una propuesta de juego de exploración que consiste en ofrecer una panera a los niños, normalmente de mimbre y que no tenga mucha profundidad para que puedan acceder fácilmente, la cual contiene objetos de diferentes materiales, siempre cotidianos y que no tienen una finalidad única ni predeterminada, que pretenden desarrollar los sentidos de los niños y su descubrimiento, y así el niño podrá conocer a través de su propia experiencia diferentes características de estos, como por ejemplo: la temperatura, el peso, la forma, el color, el sonido o el olor que tienen. Nos permite morder, lamer, golpear objetos, lanzarlos lo más lejos posible, agitarlos y un largo etc. Es una propuesta totalmente sensorial.

Es una actividad maravillosa indicada desde el momento en que los niños pueden sentarse por sí mismos, hasta que pierden el interés. La panera de los tesoros tiene su continuidad en el juego heurístico.

Con este tipo de propuesta el niño desarrolla la coordinación ojo-mano y boca, ya que puede acceder fácilmente a los objetos y tocarlos, olerlos, llevárselos a la boca de forma libre. Se trabaja la autonomía, ya que ellos se dedican a explorar de manera libre sin las directrices del adulto, eligiendo en cada momento qué quieren investigar y de qué manera. También se trabaja la concentración y la atención, ya que dedican tiempo a la exploración en calma. La motricidad fina también se pone en marcha a través de la manipulación de los objetos y, evidentemente, como hemos dicho anteriormente, la coordinación del cuerpo para llegar a los objetos deseados que hay en la panera. Es una actividad de exploración que proporciona a los niños la posibilidad de interesarse por todo aquello que les rodea y que tienen delante. El niño aprende solo y por sí mismo; el adulto solo debe dar seguridad y confianza con su presencia y su atención.

Materiales que podemos poner dentro:

  • Alimentos: limón, naranja, calabaza, cáscara de coco, etc.
  • Elementos de la naturaleza: piedras grandes, conchas, corteza de árbol.
  • Elementos de cocina: cuchara de madera o metal, botellita de vidrio (el vidrio debe ser grueso), taza, huevera, colador, espátula de goma, bol de madera, plato, tarros de mermelada, tapones grandes de plástico o metal, batidora de metal, estropajo, cubitera de silicona.
  • Elementos del baño: esponja, cepillo de dientes, pincel, espejo, frascos de perfume, collares, peine, lima, brocha de afeitar, piedra pómez, pinza de tender la ropa, etc.
  • Otros elementos: tubos de cartón, instrumentos musicales, monedero de piel, pelotas de diferentes texturas, cadena, cremallera, cintas de diferentes texturas y colores, bolsas con plantas aromáticas, llaves, utensilios de masaje, etc.

Es importante que todos los objetos que pongamos en la panera de los tesoros se puedan lavar fácilmente y sobre todo que estén en buen estado. También es importante ir cambiándolos y renovándolos, ya que así crearemos nuevos estímulos y evitaremos que pierdan el interés.

También podemos hacer diferentes paneras en función de lo que queramos trabajar: panera de los olores, panera de los sonidos y la música, panera de las cajitas, panera de las pelotas, panera de retales de tela, panera de colores, panera del frío con elementos de metal…

A continuación os dejamos algunas propuestas: