La escarlatina en niños es una enfermedad causada por una bacteria, el estreptococo beta-hemolítico del grupo A, perteneciente a la misma familia que los gérmenes responsables de la amigdalitis. La bacteria se difunde a través del contacto directo con el moco o la saliva del niño infectado, con las gotitas emitidas al toser, estornudar o simplemente hablar, y penetra en el organismo a través de las mucosas de la nariz y de la boca. A veces, también puede transmitirse a través de objetos usados por el niño, como juguetes, etc. Los periodos de máxima incidencia son el final del otoño, el invierno y la primavera.
En la actualidad, la escarlatina se manifiesta cada vez con menor frecuencia, y rara vez es virulenta. En general, es más fácil que se presente de una forma muy atenuada y puede confundirse con una amigdalitis, y es posible que nos demos cuenta de que el niño ha tenido escarlatina unas semanas después, cuando la piel empieza a descamarse.
Es extraño que la escarlatina se manifieste en niños menores de dos años. En cambio, es más frecuente que se contraiga en edad escolar.
Periodo de incubación de la escarlatina en niños:
Suele ser de dos a cinco días, aunque en algunos casos puede reducirse a un solo día o prolongarse hasta una semana.
Cómo se manifiesta
Después del contagio, la escarlatina se desarrolla en cuatro etapas:
- Primer y segundo día: comienza de forma repentina, con fiebre alta, escalofríos, dolor de cabeza, vómitos, fuerte dolor de garganta y amígdalas inflamadas y enrojecidas. Los ganglios del cuello y debajo de la mandíbula se inflaman y duelen. El niño no tiene ganas de comer. Durante las primeras 12-48 horas aparece el exantema, primero en la zona inguinal y después en las axilas y el cuello; al cabo de 24 horas se extiende por todo el cuerpo.
- Del tercer al quinto día: la piel se cubre de pequeños puntitos rojos muy juntos y ligeramente elevados, que dan el efecto de un papel de lija. Se extienden a las axilas, los pliegues de los codos y las ingles, hasta crear una única mancha escarlata. En la lengua, la capa blanca normal comienza a desaparecer, las papilas gustativas aumentan de tamaño y producen lo que los médicos llaman “lengua de fresa”, por su color. La única zona que no se ve afectada es la que rodea la boca. Al cabo de tres o cuatro días comienza la descamación.
- Del sexto al octavo día: la fiebre baja y el niño se siente mejor. Si la temperatura volviera a subir en este momento, indicaría alguna complicación.
- A partir del octavo día y durante un periodo de tiempo más bien largo: la piel comienza a descamarse en algunas zonas del cuerpo. Primero en la cara y después en el tronco. Finalmente, la descamación afecta a las palmas de las manos y las plantas de los pies.
Periodo de contagio
El niño es contagioso mientras duren los síntomas. En caso de seguir un tratamiento antibiótico, deja de ser contagioso a partir de las 48 horas siguientes a la primera toma del fármaco. El niño puede volver al colegio transcurridos tres días desde el inicio del tratamiento antibiótico.
Cuáles son las complicaciones
No existen complicaciones si la escarlatina se trata de forma adecuada con los antibióticos específicos.
La inmunización
La enfermedad es provocada por varios estreptococos, pertenecientes a cepas diferentes; por tanto, es posible enfermar varias veces de escarlatina.
Cómo se combate
El pediatra prescribirá un antibiótico específico y fármacos antipiréticos. Es conveniente que el niño beba mucho, sobre todo zumos de naranja, limón y pomelo. Dado que la enfermedad está causada por diferentes bacterias, la vacunación sería inútil e ineficaz.




