Al final del curso pasado, todo el equipo educativo se reunió para poder valorar el curso y empezar a preparar este nuevo curso escolar. En uno de estos encuentros surgió un tema muy importante: la alimentación de nuestros alumnos.
Estuvimos valorando el menú:
Un menú variado, equilibrado y saludable. Pero había un tema que nos preocupaba a todos: ¿Es suficiente para la alimentación de los niños una pieza de fruta después de comer? ¿O es necesario que los niños coman más fruta? ¿Todos los niños comen fruta en casa? ¿O es un alimento que cuesta introducir en el hogar?
Todas estas preguntas surgían gracias a la experiencia de años anteriores, donde muchas familias nos comentaban que una de las cosas que más cuesta que coman los niños en casa es la fruta y que la única fruta que comen es la de postre en la escuela.
A raíz de todo esto nos pusimos a pensar en alguna propuesta y este es el resultado: este año ofrecemos fruta a media mañana a todos los niños de la escuela infantil.
Es cierto que la gran mayoría de los niños desayunan antes de las 9h de la mañana, y esto significa que pasan muchas horas sin comer nada.
Los motivos que avalan esta decisión son que comer fruta a media mañana aporta la energía necesaria para llegar a la hora de comer y ayuda a mantener estables los niveles de glucosa, aportando vitalidad, además de favorecer la adquisición de hábitos saludables por la importancia del consumo de fruta. El consumo de estos alimentos protege contra enfermedades gracias a su actividad antioxidante, la estimulación del sistema inmune, la mejora del metabolismo del colesterol, la disminución de la tensión arterial y la actividad antiviral y antimicrobiana.
La fruta fresca tiene un papel muy importante en la alimentación a todas las edades. El consumo de al menos tres raciones de fruta al día (Organización Mundial de la Salud, OMS) contribuye a una alimentación saludable y a la prevención de múltiples trastornos. La fruta nos proporciona gran cantidad de vitaminas, minerales y fibra, y ofrece una gran variedad de sabores, colores y texturas que la hacen atractiva tanto para comer sola como combinada con otros alimentos.
Es importante que las frutas sean frescas y de temporada, ya que así aseguramos sus propiedades originales.
En la escuela, a partir de esta nueva propuesta, todos nuestros alumnos comen fruta: a media mañana, como postre en la comida y normalmente los almuerzos suelen incluir fruta (compota, pastel…). De esta manera cumplimos al menos con tres raciones de fruta al día.
A continuación os dejamos algunas imágenes de interés:














