El juego simbólico

La semana pasada os hablamos del juego simbólico y su gran importancia en la etapa de 2 a 6 años.

 

“En el juego simbólico, cada niño se expresa de manera particular, no encontraremos dos niños que jueguen igual”

El juego es una actividad que aparece de forma espontánea por la satisfacción que produce, con la finalidad de entretener o divertir. El niño que juega aprende a controlar su angustia, a conocer su propio cuerpo, a representarse el mundo exterior y a actuar en él. El juego nace del placer de la relación con el otro, y sus funciones son la comunicación, la experimentación, la capacidad de simbolizar y la elaboración de las experiencias. Contribuye a la unificación e integración de la personalidad de los niños y les permite comunicarse.

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El juego simbólico se da entre los dos y los seis o siete años, según la madurez de cada niño, e irá evolucionando y ganando complejidad a medida que crezca. Consiste en que el niño es capaz de combinar hechos reales e imaginarios, recreando situaciones ficticias como si estuvieran ocurriendo realmente; ellos se convierten en personajes y los objetos cobran vida según su imaginación. Esta actividad les permite vivir otros mundos, poner en marcha su creatividad e imaginación, superar miedos y ganar confianza.

El juego simbólico permite al niño convertir su habitación, el comedor o la cocina (zonas de juego simbólico) en un castillo, un bosque, una selva o cualquier espacio que pueda imaginar: un cojín en un escudo, un cubo de playa en un fantástico sombrero o una tela en el mejor de los disfraces.

Beneficios:

  • Comprender y asimilar el entorno que les rodea.
  • Aprender y practicar conocimientos sobre los roles de la sociedad.
  • Desarrollar el lenguaje; este aspecto tiene más importancia a partir de los 4 años con el inicio del juego de roles, en el que la acción se da en función del compañero y, a medida que avanza su proceso de socialización, van apareciendo juegos más reglados donde el grupo tiene un papel importante.
  • Favorece la imaginación y la creatividad.
  • Contribuye a su desarrollo emocional.

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Si queréis seguir leyendo este artículo

Pues la propuesta de hoy es una mezcla del juego simbólico con la experimentación y las bandejas sensoriales.