En nuestra guardería entendemos el movimiento como una necesidad vital de los niños y una vía esencial para su desarrollo global. Por eso, integramos en nuestra mirada educativa la psicomotricidad Aucouturier, una práctica que da valor al cuerpo, al juego y a la expresión espontánea.
¿Qué es la psicomotricidad Aucouturier?
La psicomotricidad Aucouturier, desarrollada por Bernard Aucouturier, es una práctica educativa y preventiva que acompaña el desarrollo del niño a través del movimiento, el juego y la relación con el entorno.
Parte de la idea de que el cuerpo es el primer medio de expresión del niño y el movimiento es clave para la construcción de su identidad.
A través del juego libre y del movimiento, los niños expresan emociones, elaboran vivencias y construyen su propio conocimiento.
Los pilares de la práctica psicomotriz
El juego espontáneo como herramienta de aprendizaje
El juego es la actividad principal del niño. En las sesiones de psicomotricidad:
- Los niños juegan libremente
- Experimentan con su cuerpo
- Exploran diferentes posibilidades de movimiento
Este juego no es dirigido, sino que nace de la iniciativa propia y responde a necesidades internas.
El movimiento y la expresividad corporal
Saltar, correr, trepar o esconderse tienen un gran valor educativo. A través del movimiento, los niños:
- Desarrollan sus capacidades motrices
- Ganan seguridad y confianza
- Expresan emociones y tensiones
El cuerpo se convierte en un lenguaje.
La vivencia emocional
La práctica Aucouturier da mucha importancia al aspecto emocional. Durante el juego, los niños pueden:
- Representar situaciones vividas
- Expresar miedos, deseos o inseguridades
- Construir una imagen positiva de sí mismos
El acompañamiento respetuoso del adulto es clave para que estas vivencias sean seguras.
El espacio psicomotriz
El entorno está especialmente preparado para favorecer el juego y el movimiento. Se trata de un espacio:
- Seguro y acogedor
- Con materiales blandos (módulos, colchonetas, telas…)
- Que invita a la acción y a la exploración
Este espacio permite a los niños experimentar sin miedo y con libertad.
El papel del adulto
En la psicomotricidad Aucouturier, el adulto no dirige el juego, sino que:
- Observa con atención
- Da seguridad emocional
- Establece límites claros y respetuosos
- Interpreta las necesidades de los niños
Es una presencia que sostiene, acompaña y valida.
Cómo lo aplicamos en nuestra guardería
En nuestra escuela ofrecemos espacios y momentos pensados para el movimiento libre y el juego corporal:
- Proponemos sesiones de psicomotricidad en un entorno preparado
- Respetamos el juego espontáneo de los niños
- Favorecemos la expresión corporal y emocional
- Acompañamos con una mirada respetuosa y sin juicios
Entendemos que el movimiento no es solo una actividad física, sino una experiencia global que integra cuerpo, emoción y pensamiento.
Beneficios de la psicomotricidad Aucouturier
Esta práctica favorece:
- El desarrollo motriz
- La seguridad emocional
- La autonomía y la iniciativa
- La capacidad de relación con los demás
- La construcción de la propia identidad
¿Por qué apostar por esta mirada?
Incorporar la psicomotricidad Aucouturier es apostar por una educación que respeta el lenguaje natural de los niños: el cuerpo y el juego.
Es reconocer que, antes de las palabras, los niños hablan a través del movimiento, y que es desde aquí donde se construyen las bases de su desarrollo integral.


